Envisioning
La Comunicación Interna trabaja en dos niveles o frecuencias de onda: una más corta para la operativa diaria, y otra más larga o estratégica, para trasladar la visión de futuro de la compañía y el propósito que une a todos sus empleados.
Esta última es la que puede unir la estrategia marcada con su correcta ejecución, la que une innovación con implementación, transformación y consolidación. ¿Cómo conseguirlo?
Definiendo y trasladando una visión sólida e inspiradora de futuro, que guíe a la organización, proporcione una dirección y marque el rumbo estratégico definido por la dirección de la empresa. Alineando objetivos, ganando su apoyo.
Comprometiéndose con una identidad y unos valores, impulsando el conocimiento compartido de su propuesta de valor y sus capacidades diferenciadoras.
Alineando a la organización en torno a esa estrategia, a través de un despliegue de comunicaciones internas que generan un mensaje claro, coherente y detallado hacia toda la organización.
Involucrando a la organización en un diálogo continuo y participativo sobre su cultura, su estrategia y principales barreras que dificultan su correcta ejecución.
Visualizando el avance de los objetivos estratégicos marcados, mediante métricas clave y puntos de situación. Porque nada estimula más que comprobar el progreso hacia el objetivo marcado.
Optimizando las capacidades del talento mediante la comunicación de planes de desarrollo y de compensación, para que sean atractivos y competitivos, y demuestren la orientación y compromiso de la empresa hacia las personas.
Interactuando con los diferentes stakeholders clave para determinar y anticipar obstáculos y oportunidades de crecimiento, embarcándolos en el proyecto de futuro de la compañía.
Muchas son las palancas que puede utilizar la Comunicación Interna para movilizar a la organización. En nuestra mano está saber aprovecharlas. Y en tu empresa… ¿qué nota os pondríais?